Catoira y su Tradición Vikinga

Catoira y su Tradición Vikinga por vanesavalkyria

Catoira es una de esas villas marineras gallegas que viven por y del mar, pero detrás de su puerto, sus astilleros y sus nasas esperando a volver al mar se esconde un pueblo con una gran historia y en este caso relacionada con los vikingos. Situada en la Ría de Arousa (Arosa) y casi en la cabecera de esta, tiene una situación estratégica por ser la entrada antural a Riria Flavia y a Santiago de Compostela.
Catoira, como muchos otros pueblos costeros gallegos, sufría durante varios siglos los sucesivos saqueos de feroces vikingos que no tenían inconveniente en adentrarse varios kilómetros por la ría atraídos sin duda por las indefensas riquezas de iglesias y monasterios y por la nula preparación militar de sus habitantes. Su objetivo claro era Jacobsland, La tierra de Jacob, osea, Santiago de Compostela.

Precisamente las torres del Oeste, llamadas originariamente Castellum Honesti, fueron construidas por Alfonso V (siglo XI), y más tarde reconstruidas por los obispos Cresconio y Gelmirez, para servir de baluarte defensivo ante tanta incursión de saqueo como sufría aquel lugar, camino de Copostela.
Las siete torres iniciales -de las que sólo lo quedan dos e incompletas- tuvieron dos momentos culminantes en su historia: a comienzos del siglo XII, con un ataque de los musulmanes, y en el XVIII, cuando llegaron los barcos ingleses. Claro que antes, en el siglo X fueron tomadas por los vikingos; la historia cuenta que allá mataron al obispo Sisnando mientras capitaneaba la defensa (en aquellos tiempos los obispos eran de armas tomar, en el sentido más literal del término).

Historia de los Vikingos en la zona de Catoira ( a grosso modo)
Durante el reinado de Ramiro I realizaron varias incursiones por la costa en dirección Oeste hasta llegar al puerto de A Coruña. Allí se desarrolló una batalla en la que sufrieron una grave derrota y la pérdida de muchos barcos.
Como las fuentes árabes nos relatan que los vikingos se vengaron en Sevilla (el día 1 de octubre del año 844) de la derrota sufrida en la bahía coruñesa, es de suponer que la primera incursión normanda en Galicia se produjese durante el verano del mismo año.
Los festivos choques entre inciertos guerreros de hoy forman parte de ese cosmos ibérico que hace de la guerra antigua una fiesta de actualidad y que basa su atractivo en la incertidumbre de la mayoría de nuestros mitos.

Después, en sus posteriores asaltos, los normandos optaron por adentrarse en Galicia a través de la menos peligrosa ría de Arousa: una bahía grande que se va estrechando poco a poco entre playas numerosas y recogidas, de gran comodidad para los invasores, que las utilizaban como lugares de descanso o bases para la repetición de los ataques. Además, al fondo de la ría arosana se encontraba Iria Flavia, que entonces era centro de prelados y el puerto más próximo a Santiago de Compostela, de donde llegaba la fama del oro de Galicia y de sus iglesias y catedrales.
Y poseídos por una gran fiereza se echaron sobre Arousa y se llevaron cuanto quisieron de Iria Flavia, que a la sazón era la sede del obispo. Ante las noticias de la avalancha de hombres armados hasta los dientes, todo el clero reunido en Iria Flavia huyó buscando protección tras las murallas de Compostela. La ciudad, sitiada por los vikingos, hubo de pagar un fortísimo tributo y aún así los normandos no renunciaron a penetrar en ella. Poco después, fueron expulsados por el conde Pedro, dicen, noble bien resuelto que mató a cientos y levantó el sitio definitivamente.
Para entonces, la vulnerabilidad de la ría de Arousa e Iria Flavia ya había aconsejado sabiamente al cabildo a trasladar la sede episcopal a Santiago, donde se hallaba el famoso y además polémico obispo Sisnando – más soldado que prelado – el mismo que mandaba en la plaza, cuando, finalizando el milenio, los vikingos decidieron lanzar su tercera oleada de naves sobre Galicia.
Tanto la “Historia Compostellana” como el “Chronicon Iriense” coinciden en la descripción de un lugar llamado Xunqueira, donde los implacables invasores pusieron el pie para penetrar hasta el final de la ría, por tierra, recorriendo su banda derecha antes de arrojarse con ferocidad contra Iria Flavia desde un campamento establecido en la Bacariza.
Sisnando se hallaba en Santiago de Compostela presidiendo los oficios de cuaresma cuando le llegaron noticias del ataque. Posiblemente a grandes zancadas, gritando, llamando a la tropa, abandonó precipitadamente la basílica para hacer frente a los invasores, que ya se habían extendido por varios lugares de la comarca, matando y degollando, incendiando valles enteros, diversas aldeas y sembrando el pánico.
El obispo consiguió acorralar a los vikingos, según cuenta López Ferreiro, en un lugar antiguamente llamado Fornelos, ubicado a orillas del pequeño río Louro, a unos veinticinco kilómetros al sureste de Compostela. Allí, sin embargo, las tropas nórdicas recuperaron su fuerza y tomaron otra vez la iniciativa: el 29 de marzo del año 986 mataron a Sisnando de un flechazo y el caos se hizo dueño de las huestes gallegas. Con la victoria, los vikingos pudieron recorrer impunemente buena parte de la Galicia interior, llegando hasta los “Alpes montes Ecebrarii”, creando una situación de dominio.
Catoira y su fiesta, “A vikinga”, la Romería Vikinga

Cada primer domingo de agosto en la villa pontevedresa de Catoira, se escenifica con un singular espectáculo las invasiones vikingas sufridas hace mil años y que pretendían alcanzar Compostela remontando la desembocadura del río Ulla.
Miles de personas acuden cada año el primer domingo de agosto a esta localidad de Galicia para presenciar esta divertida fiesta popular. Desde 1960, los habitantes de 
Catoira, disfrazados de guerreros vikingos, representan el ataque pirata a la villa.
La fiesta comienza sobre las 10 de la mañana, con la actuación de grupos folclóricos por las calles de 
Catoira y en el lugar de celebración, las Torres del Oeste. En este sitio se instala un mercadillo medieval y, a mediodía, se obsequia a los romeros con mejillones y vino del Ulla
Más tarde, llega el plato fuerte de los festejos: el desembarco. A bordo de la réplica de barcos vikingo, los espectaculares Drakkar del siglo XI llegan los invasores del norte a la costa con el objetivo de tomar las Torres del Oeste. Los restos de las viejas torres defensivas medievales, son el objetivo de intrépidos bárbaros del norte coronados con cascos cornudos saltan a tierra con feroces alaridos de guerra y amenazadores, mostrando sus espadas. Los habitantes de la villa intentan resistir y es entonces cuando se produce una batalla simulada, donde los participantes acaban completamente empapados de vino.
La Romería vikinga de 
Catoira es una de las celebraciones populares más espectaculares de Galicia que atrae a miles de visitantes de todo el mundo y está Declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional
Tras la lucha, todos disfrutan de una comida campestre de confraternización, amenizada con el sonido de las típicas gaitas. La diversión continúa hasta por la noche, con la verbena popular que se organiza.

Copyright Alfrothul Association

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Acerca de David Wolfheart

Soy un seguidor de la religión Asatrú desde hace varios años. Fundador, presidente y Goði (sacerdote) de la entidad religiosa reconocida por el estado Alfrothul Asatrú Folkish. Este es un grupo Asatrú de tierras catalanas, en el cual se practican ceremonias y ritos. Llevo varios años trabajando y escribiendo en webs, artículos y otros muchos trabajos relacionados con Asatrú. Anteriormente fundé la Asociación Cultural “Antigua Tradición Nórdica Alfrothul”, y soy miembro en Europa de la Asatrú Folk Assembly, para la que trabajo y represento desde hace varios años, en el sur de Europa. Este año he publicado el libro Asatrú - La llamada de los dioses del norte, este es el primer libro para la practica de Asatrú, una guía de blots y rituales Asatrú. Este es mi blog de Asatrú – Reflexiones de una religión nativa europea en el mundo moderno, para dar a conocer está religión y tradición a todo aquel que desee acercarse, y tenga curiosidad por esta fascinante religión nativa europea. Asatru en estos tiempos de cambios, está aumentando. Los propios pueblos de ascendencia europea, oyen la llamada de los dioses del norte y están despertando para ocupar su destino. Llegan días maravillosos, en los que volvemos a conectar con nuestras raíces y con lo que somos.

Publicado el octubre 22, 2014 en Articulos y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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